El Legado del Béisbol en Salta: De los primeros pasos a la consolidación del deporte
El béisbol en Salta tiene una rica historia que comenzó a principios de los años 60, con la visión y dedicación de pioneros como Guillermo «Willy» Wilde, quien junto a otros entusiastas de este deporte, promovió su práctica en la provincia.
A pesar de que el béisbol era un deporte desconocido en la región, su pasión y trabajo para introducirlo a la comunidad salteña fueron claves para su expansión.
La historia cuenta que, a los 15 años, Wilde y sus amigos vieron una película estadounidense en la que se jugaba al béisbol. Intrigados, comenzaron a investigar el deporte, consiguieron pelotas y bates en Buenos Aires, y empezaron a practicar. Esta curiosidad llevó a la creación de la Liga Salteña de Béisbol en 1961, con Wilde como su primer presidente.
Uno de los grandes protagonistas de esos primeros años fue José Cata, quien comenzó a jugar a los 10 años. Recordó cómo un día, mientras jugaba a la pelota con sus amigos en el Tiro Federal, se cruzaron con un grupo de chicos practicando béisbol con un pastor de iglesia evangélica estadounidense. Así empezó su historia en el béisbol, un deporte que no solo le permitió desarrollar habilidades, sino también ser parte del equipo Los Picapiedras del barrio Villa Soledad, junto a figuras como Miguel Ángel Rodríguez, quien se convertiría en el mejor pitcher de Argentina.
Por su parte, Oscar «Melli» García empezó en El Pilar, una zona de la ciudad muy vinculada al béisbol. Como muchos de los primeros jugadores, García no contaba con los equipos adecuados y jugaba con materiales improvisados: guantes de fútbol, pelotas de medias y bates de escoba. Con el tiempo, pudo tener el equipo adecuado y desarrolló su carrera en el club Atléticos y, a los 65 años, sigue siendo parte activa de Fox.
A lo largo de los años, la figura de Wilde y su legado no solo permanecieron vivos en la memoria, sino que también se materializaron en el nombramiento de canchas de béisbol con su nombre, como la del club Cachorros en 1986. Fernando Wilde, su hijo, continuó con su legado, practicando el deporte y siendo presidente de Atléticos, fundado por su padre en 1993.
Con estos esfuerzos de pioneros y la pasión transmitida por generaciones, el béisbol en Salta se consolidó con el paso de los años, creando una comunidad de jugadores, clubes y aficionados que siguen cultivando el deporte en la provincia hasta el día de hoy.
José recuerda cómo, en sus primeros años, jugaba el campeonato infantil y fue parte de la selección nacional, lo que les permitió acceder al Campeonato Argentino, un hito en sus carreras.
