Iruya, el pueblo salteño que enamora al mundo: elegido entre los 50 más lindos del planeta
La prestigiosa revista de viajes Condé Nast Traveler incluyó a Iruya en su lista de los 50 pueblos más lindos del mundo, destacando su arquitectura colonial, sus calles empedradas y la imponente belleza de su entorno natural. Ubicado a 320 kilómetros de la ciudad de Salta y suspendido a casi 3.000 metros sobre el nivel del mar, este rincón del norte argentino se consagra como una joya oculta entre los cerros.
Conocido como «el pueblo que cuelga de la montaña», Iruya deslumbra por su ubicación única, sus tradiciones intactas y una atmósfera que parece detenida en el tiempo. El acceso, que se realiza desde la provincia de Jujuy, regala un viaje de paisajes increíbles, especialmente al atardecer, cuando los cerros se tiñen de tonos cobrizos.
Entre sus imperdibles, se destacan la Iglesia de San Roque y Nuestra Señora del Rosario —fundada en 1753—, el Mirador de la Cruz y el Mirador de los Cóndores, que ofrece vistas majestuosas tras un trekking de intensidad media. Además, cruzar el río Iruya por su puente colgante o recorrer el mercado local en la plaza principal son experiencias que conectan con la esencia del lugar.
Iruya no solo es belleza natural: también forma parte de la Reserva de Biosfera de las Yungas, protegida por la Unesco desde 2002, y fue declarado Lugar Histórico Nacional en 1995. Cada rincón del pueblo transmite historia, identidad y una calma que invita a la contemplación.
