Salta, una ciudad donde la historia se vive y el turismo se siente
La Ciudad de Salta, fundada el 16 de abril de 1582 por el sevillano Hernando de Lerma, conserva intacta su esencia colonial en pleno siglo XXI. Entre casonas, iglesias centenarias y calles de empedrado, se respira un aire que mezcla pasado y presente con una naturalidad única. Su casco histórico perfectamente conservado es testigo de más de cuatro siglos de historia, y convierte a Salta en una parada obligada para quienes buscan conocer las raíces más profundas del norte argentino.
Ubicada a 1.187 metros sobre el nivel del mar, en pleno Valle de Lerma, la ciudad es un imán para turistas de todas partes del mundo. La calidez de su gente, el ritmo joven de una población que supera los 700.000 habitantes y la riqueza cultural que se vive día y noche, transforman a Salta en mucho más que un destino: es una experiencia. Caminar por el mercado San Miguel, subir al cerro San Bernardo o recorrer sus museos y ferias artesanales, permite descubrir una ciudad vibrante que honra sus orígenes sin dejar de mirar hacia adelante.
La fundación de la ciudad fue parte de un plan estratégico del Virreinato del Perú para proteger las riquezas del Potosí y asegurar el comercio en la región. La elección del sitio no fue casual: Hernando de Lerma valoró el “temperamento y la bondad del lugar”, según consta en el pregón que anunció la fundación. Fue en la actual Plaza 9 de Julio donde se plantó el rollo o Palo de la Justicia, dando inicio a una historia que aún late en cada rincón salteño.
Por la noche, Salta no se detiene: las peñas folclóricas, las cervecerías artesanales y los paseos gastronómicos iluminan la ciudad con música, sabores y tradiciones. Desde un buen locro o unas empanadas bien norteñas hasta un espectáculo en vivo con guitarra y bombo, la propuesta cultural es tan diversa como su gente.
Salta no sólo es «la linda» por su paisaje, sino también por su identidad viva, su memoria bien cuidada y su presente pujante. Ciudad de contrastes armónicos, de historias fundacionales y jóvenes que la reinventan cada día, Salta invita a ser descubierta, recorrida y sentida con todos los sentidos.
