Cultura

El telar que resiste: una artesana de La Caldera fortaleció su oficio con el Fondo Ciudadano

El telar que resiste: una artesana de La Caldera fortaleció su oficio con el Fondo Ciudadano
  • Publishedmayo 7, 2026

Una artesana salteña transformó la ayuda estatal en herramientas para sostener su producción y preservar técnicas tradicionales. La convocatoria para la edición 2026 se encuentra abierta.

Graciela Mabel Gaspar, de 41 años y residente en La Caldera, encontró en el tejido no solo un oficio sino también una forma de vida. Dedicada a las artesanías textiles, logró convertir el legado de su madre en una actividad que hoy constituye su principal fuente de trabajo. Gracias al acompañamiento del Fondo Ciudadano de Desarrollo Cultural edición 2025, pudo reponer herramientas fundamentales para su labor diaria, especialmente aquellas destinadas al secado de los tejidos, lo que le permitió sostener y mejorar su producción.

Su historia está profundamente ligada a la transmisión de saberes. Desde muy pequeña aprendió a tejer acompañando a su madre, quien fue su principal maestra, pero también encontró inspiración en la escuela primaria, donde una docente la motivó con dedicación y afecto. Con el tiempo, el tejido se integró a su vida cotidiana no solo como expresión artística, sino también como un aporte clave a la economía familiar. En ese proceso, desarrollaron un trabajo integral que abarca desde la cría de llamas hasta la esquila, el hilado, el teñido y el diseño de las prendas, otorgando valor agregado a su propia materia prima.

Para Gaspar, su tarea representa mucho más que una actividad productiva. Es una filosofía basada en el ayni, en la colaboración comunitaria, en la resiliencia y en la dignidad del trabajo compartido. En ese sentido, destacó que el acompañamiento estatal resulta fundamental para sostener estos saberes ancestrales. Explicó que el uso constante desgasta herramientas como los peines del telar, y que poder renovarlas es clave para continuar. También señaló que la incorporación de un secarropa agiliza significativamente los procesos de lavado y secado de las fibras, optimizando el tiempo y el esfuerzo.

La artesana expresó que este apoyo no solo tuvo un impacto material, sino también emocional: le brindó alegría y la posibilidad concreta de adquirir lo necesario para seguir trabajando. Consideró que este tipo de políticas públicas representan un reconocimiento al valor del trabajo artesanal y un estímulo para continuar desarrollando aquello que le apasiona.

FONDO CIUDADANO DE DESARROLLO CULTURAL

La nueva edición incorpora el plan Nuevas ideas, destinado a jóvenes de entre 16 y 25 años, quienes podrán acceder a financiamiento de hasta 800.000 pesos por proyecto mediante un proceso de inscripción simplificado que incluye la presentación de un breve video y una biografía. Los proyectos seleccionados recibirán acompañamiento en una instancia de co-creación para el desarrollo integral de sus propuestas antes de acceder al financiamiento.

Además, el programa mantiene diversas líneas de apoyo con montos similares, destinadas a áreas como artesanías, espacios culturales, artes escénicas y artes visuales, diseño y nuevas tecnologías. Estas herramientas buscan garantizar que tanto artistas emergentes como trabajadores culturales consolidados puedan acceder a recursos que fortalezcan sus proyectos, promuevan la identidad cultural y aseguren la continuidad de prácticas como la que sostiene Graciela Gaspar, donde cada hilo tejido es también una forma de preservar la memoria colectiva.

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