Nevada histórica: el Tren a las Nubes surcó un paisaje blanco en la Puna salteña
Una nevada inesperada tiñó de blanco la Puna salteña y convirtió al emblemático Tren a las Nubes en el protagonista de una jornada inolvidable. Durante la salida Nº65, 339 pasajeros fueron testigos de un fenómeno poco habitual: una tormenta de nieve a más de 4.200 metros de altura, justo cuando el tren atravesaba el Viaducto La Polvorilla. “Fue como una película”, dijo Clara, una turista porteña que, como el resto del grupo, no dejó de registrar el momento con fotos, risas y asombro.
El recorrido, que une San Antonio de los Cobres con el icónico viaducto, vivió un brusco descenso de temperatura: en menos de 24 horas, el termómetro cayó de 19,2°C a 7,7°C. Los paisajes áridos y ocres que caracterizan la zona fueron reemplazados por postales nevadas, vientos fríos y un entorno mágico que sorprendió incluso a los guías más experimentados.
Inaugurado en 1972, el Tren a las Nubes es uno de los ferrocarriles turísticos más altos del mundo. Normalmente, la experiencia incluye vistas imponentes de la Cordillera de los Andes, visitas a museos locales y ferias de artesanos. Esta vez, la naturaleza regaló un plus inesperado: una nevada que convirtió la travesía en un verdadero espectáculo invernal.
De cara al próximo fin de semana, los viajeros ya se preparan con abrigo extra y cámaras listas. Las previsiones anuncian máximas de apenas 5°C y mínimas bajo cero, con probabilidad de nuevas nevadas, incluso en la capital salteña.
